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| Impacto de la Crisis Económica Mundial en las Mujeres Trabajadoras de las Maquilas de Centroamérica |
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Durante el 2010 la REDCAM se propuso llevar a cabo un estudio nacional y regional referido a conocer el impacto de la crisis económica en las trabajadoras de las maquilas, a fin de disponer de insumos claves para definir las líneas de acción a nivel regional y en cada uno de los países de Centroamérica. El estudio se realizó de forma independiente en Nicaragua, Guatemala, El Salvador y Honduras con el propósito de identificar las particularidades de la crisis y sus efectos en cada país así como para disponer de recomendaciones específicas que contribuyan a mejorar la situación de las trabajadoras de las maquilas. El presente docuemento constituye el documento regional, el cual muestra una síntesis de los principales hallazgos encontrados en cada país y presenta recomendaciones con un enfoque global. El documento analiza el comportamiento del sector maquila durante el período 2005-2007 (antes de la crisis) así como la situación de las mujeres trabajadoras con el fin de tener un punto de comparación con el período de la crisis entre el 2008-2010. Posteriormente se describen los efectos que la crisis ha tenido en el sector textil de la región especialmente en las mujeres trabajadoras de las maquilas. Entre los principales hallazgos señalados en el estudio podemos señalar:
Las perspectivas de crecimiento para 2009 se vieron afectadas en sectores vitales, lo cual impactó en la producción de bienes y servicios. En efecto, la actividad económica, medida a través del índice mensual de actividad económica (IMAE), descendió durante 2008 y 2009; desde mediados de 2008, la crisis produjo una desaceleración del crecimiento de la región de un 3.7% en 2008, un porcentaje bastante menor al logrado en 2007 (5,6%). La desaceleración repercutió sobre los ingresos estatales, dado el peso dentro de estos del impuesto al valor agregado (IVA) y otros impuestos indirectos muy sensibles al comportamiento del consumo.
La reducción del consumo en esos mercados, principalmente en el estadounidense, ha tenido serias repercusiones en el sector exportador. La reducción de las importaciones de maquila (textiles) por parte de EEUU fue, en octubre de 2008, de alrededor de 3,2%, según información de la Oficina de Textiles y Confección de ese país). En general, la contracción del consumo de EEUU y la UE ejercerá un efecto de desaceleración sobre el sector externo centroamericano. Las principales consecuencias se habrían sentido en los precios del café, la carne vacuna, la pesca, el azúcar, los textiles y los bienes alimenticios e insumos.
Los ingresos por remesas tienen una importancia fundamental para Centroamérica ya que equivalen a alrededor de 12% del PIB; el porcentaje es más alto en Honduras (21% del PIB) y El Salvador (18% del PIB), seguidos por Guatemala y Nicaragua. El impacto de las remesas es impresionante: 65% de las familias centroamericanas, exceptuando Costa Rica, reciben dinero enviado por sus familiares, en montos que oscilan entre un mínimo de 50 y un máximo de 250 dólares mensuales. Casi 74% de la población emigrante centroamericana reside en EEUU en general trabajando en la construcción, la recolección de frutas y el sector servicios. España es otra importante plaza de trabajo, al igual que Costa Rica. El principal problema, que se agudizó con la crisis mundial, es el retorno forzado de emigrantes a sus países de origen, provocado por la desaceleración de la rama de la construcción y del sector servicios en EEUU y España.
Las estimaciones preliminares sobre la reacción del turismo indican una leve caída con respecto a las metas esperadas. La Organización Mundial del Turismo estimó que el turismo mundial cerraría 2008 con un crecimiento de apenas 2% o 3%, inferior al registrado en los años previos, y pronosticó un incremento todavía menor para 2009, entre 0% y 2%.
A partir de la firma del Tratado de Libre Comercio entre EEUU, Centroamérica y República Dominicana los países centroamericanos apostaron a percibir mayores flujos de capitales. Sin embargo, los flujos no han sido los esperados y la situación se complica aún más con la recesión estadounidense. La inversión extranjera directa (IED) juega un papel preponderante en las exportaciones, el consumo, la generación de empleo y el progreso global de la región. Según datos de los bancos centrales de los países centroamericanos, el agregado regional de IED representa alrededor de 5% del PIB. Los países que atraen más IED son Costa Rica y El Salvador, que absorben 65% de los capitales externos que se dirigen a la región.
En Centroamérica, 65% de la población vive por debajo la línea de la pobreza; el desempleo abierto también es alto: más de 12%. Asimismo, alrededor de 54% de la población participa como fuerza laboral en una estructura empresarial en la que 80 de cada 100 empresas son micro o pequeñas. La crisis afectó la capacidad adquisitiva de los asalariados para la compra de alimentos, medicinas, ropa y servicios, y limitó ostensiblemente el acceso de los ciudadanos más pobres a los beneficios sociales gubernamentales, ya que el gasto social se redujo en términos reales. Por su parte, los alimentos, más allá de algunas bajas puntuales, han mantenido la tendencia a precios elevados, por efecto de la estructura de costos y la estacionalidad.
Los primeros impactos de la crisis actual y las experiencias anteriores ponen en evidencia que las mujeres en particular sufrirán la caída en los ingresos como resultado de la pérdida de empleos en industrias de exportación y en otros rubros como resultado de la caída de la demanda global. La restricción del crédito que afecta a las micro-finanzas tendrá graves impactos sobre las mujeres emprendedoras y en el sector agropecuario. En aquellos países en que los hogares se sostienen con remesas, su caída impactará también en los ingresos de los hogares donde la búsqueda de empleo y de alternativas de generación de ingresos será más difícil. |